En las consultas audiológicas y otorrinolaringológicas es muy frecuente que los pacientes manifiesten la frase “oigo, pero no entiendo”. Esto es debido a las llamadas hipoacusias neurosensoriales. Esta, a diferencia de las hipoacusias transmisivas, producidas por un tapón de cerumen, perforación timpánica y otras causas, no son solucionables con tratamientos médicos o quirúrgicos. En los casos de hipoacusias neurosensoriales ayuda bastante el tratamiento de reeducación auditiva para mejorar la comprensión y calidad de los sonidos que escuchan.

Reeducación auditiva

¿En qué consiste el Método Knaster?

Este tratamiento de reeducacion auditiva lleva el nombre del especialista en otorrinolaringología Dr. Knaster. El objetivo es que los pacientes puedan compensar las zonas dañadas con las no dañadas para mejorar la percepción.

El tratamiento consiste en unas sesiones en las que se entrena de forma simultánea la voz, con palabras y textos, y el ruido K, el de banda ancha modificado. La forma empleada durante las sesiones de estimulación es variable. Depende del tipo de pérdida auditiva y las características de cada paciente: como la edad, la calidad del lenguaje, si es una lesión bilateral o unilateral, etc.

En Oirt, durante cada sesión hacemos repetir frases enteras (textos) y palabras. Cuando el paciente se equivoca, interrumpimos y repetimos la palabra o frase errada lenta y varias veces. Otra forma de corregir las equivocaciones es elevar bruscamente el ruido para bajarlo posteriormente al nivel normal de trabajo o elevar el ruido para dejar silencio total después durante unos minutos.

A medida que el paciente va mejorando su nivel auditivo, iremos incorporándole nuevas dificultades como filtros de atenuación de voz en graves o en agudos, mayor velocidad, o frases más largas.

Previamente, los pacientes habrán pasado por una primera valoración auditiva para determinar su grado de audición.

¿Qué pacientes pueden someterse a una reeducación auditiva?

Generalmente los pacientes candidatos a hacer una reeducación son aquellos que tienen una caída progresiva hacia las frecuencias agudas y donde en el logo audiograma vemos que no llega al 100% de inteligibilidad, existiendo también un fenómeno de reclutamiento auditivo donde a mayor intensidad de voz existe menor comprensión.

Reeducación auditiva prueba

También en casos de hiperacusia en que los pacientes comienzan a no tolerar los sonidos que se consideran normales y gracias a la reeducación auditiva podemos ampliar el rango dinámico, espacio entre el umbral de audición y el de molestia.

Conclusión

Según las estadísticas, algo más del 90% de las personas sometidas a éste método consiguen obtener una mejoría considerable. Permitiéndoles así, hacer uso de audífonos que, sin dicha estimulación en muchos casos no sería posible.

Esto no significa que la problemática de las hipoacusias neurosensoriales haya terminado. Sino, que las vías de solución no han hecho más que empezar.

 

Reeducación Auditiva. Método Knaster

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