La Presbiacusia se produce cuando la persona presenta una pérdida progresiva de su capacidad de oír provocada por el deterioro del sistema auditivo. La audición va disminuyendo gradualmente con la edad, pues es natural que el oído interno pierda facultades con el paso de los años. Se trata de una alteración degenerativa del tejido auditivo que provoca una disminución de la audición.

Esta afección corresponde al envejecimiento del oído y no a la sordera que haya podido generarse como consecuencia de otra patología. Son muchos los factores que pueden influir en este problema de salud, desde características propias del individuo como la edad, haber padecido determinadas infecciones o vivir expuesto excesivamente al ruido.

presbiacusia

En OirT, como especialistas en adaptaciones auditivas, sabemos lo mucho que la pérdida de oído repercute en la calidad de vida de quien la padece. Por eso queremos informarte sobre el diagnóstico, tratamiento y cómo podemos minimizar las consecuencias de esta enfermedad común.

Causas de la presbiacusia: ¿por qué no puedo escuchar bien?

Es habitual no darse cuenta al principio de la pérdida de audición, pues esta va disminuyendo poco a poco. Los primeros síntomas coinciden con elevar el volumen del televisor o la radio más de lo normal. También es un claro indicio presentar dificultades para entender a quién nos habla. Igualmente, la persona afectada no suele reconocer que tiene un problema e intenta disimularlo poniendo alguna excusa.

La presbiacusia tiene un mayor alcance en personas mayores, afectándoles en su capacidad para comunicarse y ser autónomas. Esto produce, en muchos casos, efectos secundarios que llevan a un aislamiento social y a cambios en su personalidad. Las alteraciones más comunes suelen producirse en el oído interno y asociarse más a sonidos de tono alto (oye pero no entiende), pudiendo también suceder en el oído medio e incluso a lo largo de las vías nerviosas del cerebro.

Algunos factores de riesgo que contribuyen a la pérdida de audición relacionada con la edad son:

  • Pérdida de células pilosas (receptores en el oído interno)
  • Edad avanzada
  • Casos familiares hereditarios
  • Exposición prolongada al ruido
  • Factores ambientales
  • Diabetes
  • Infecciones
  • Traumatismos
  • Determinados medicamentos
  • Hipertensión
¿Qué tipos de presbiacusia pueden darse?

Se distinguen cuatro formas de sordera del envejecimiento:

  1. Presbiacusia sensorial: el órgano de Corti (situado en la cóclea, produce impulsos nerviosos respondiendo a las vibraciones de sonido) se atrofia o desaparece por completo.
  2. Presbiacusia metabólica: la estría vascular (situada en la cóclea y responsable de la calidad de la endolinfa) se atrofia.
  3. Presbiacusia neural: pérdida de fibras nerviosas del sistema nervioso central y de la cóclea. Comienza de forma temprana en la vida y va progresando a una velocidad que depende de factores genéticos.
  4. Presbiacusia por trastornos mecánicos: alteraciones de la cóclea, rigidez o atrofia del ligamento espiral.
¿Qué puedo hacer si sufro presbiacusia?

En Centro Auditivos OirT somos expertos en audiología y sabemos qué pruebas realizar para detectar la presbiacusia. Mediante una revisión audiológica, determinamos el estado de audición del paciente y podemos así adaptarles unos audífonos acordes a sus necesidades. Se trata de una sencilla prueba con audífonos, que se realiza en el propio Centro Auditivo OirT.

Aunque no existe un tratamiento que regenere los tejidos y estructuras auditivas dañadas, podemos minimizar las consecuencias de la presbiacusia mediante la utilización de audífonos. De esta manera, también se contribuye a facilitar la integración social del paciente que haya podido aislarse por motivos de discriminación.

Si nota alguno de sus síntomas o simplemente desea prevenirse a tiempo de una pérdida auditiva, póngase en contacto con cualquiera de nuestros centros autitivos en Málaga, Granada, Sevilla, Marbella, Córdoba.


Autor: Centros auditivos Oirt

Edición y diseño: La Factoría Creativa

Presbiacusia: pérdida de audición progresiva por envejecimiento

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