Recomendaciones en cuanto al cribado: dos son las pruebas aceptadas.
Internacionalmente para la realización del cribado auditivo: Las otoemisiones (OEAT) y los potenciales evocados automáticos (PEATCa), no son excluyentes sino complementarias, el uso de ambas evitará los falsos negativos.
En un principio, hoy en día en la mayoría de los Hospitales tienen equipos de OEAT, pero en muy pocos existen Potenciales automáticos, ya que el proceso de adaptación a todos estos programas y normativa que los regula, requieren un plazo de tiempo para ir ajustando varias cuestiones.
Aunque su uso conjunto de ambas pruebas se intentara realizar en casos concretos en los que se presenten factores de riesgo de hipoacusia retrococlear, o que se sospeche una neuropatía auditiva. En un niño sin antecedentes o bien OEAT o PEATCa; ahora bien, si el niño no supera el cribado con los PEATCa, no será necesaria una segunda prueba y pueden ser derivados a la confirmación diagnóstica; pero por el contrario se usa como primera prueba las OEAT (sobre todo si se realiza antes de las 72 horas), han de repetirse al menos una vez más antes de ser derivados a la fase diagnostica.
En los programas de cribado basados en OEAT, los niños que presentan factores de riesgo de hipoacusia Retrococlear, han de ser sometidos a una prueba complementaria mediante PEATCa o PEATC (potenciales de Tronco Cerebral), aunque hayan superado Otoemisiones.
Es importante el seguimiento permanente de los niños aunque hayan superado las pruebas de cribado en la etapa neonatal. Es necesario este seguimiento dentro del Programa del niño sano en los centros de salud, asegurándose cada seis meses y al menos, hasta los tres años de edad, que el desarrollo comunicativo y del lenguaje del niño sea adecuado.