Recomendación en cuanto al tratamiento y seguimiento.

En cuanto se confirma la existencia de hipoacusia, debe realizarse la adaptación protésica que sea necesaria, es decir, audífono o implantes y por supuesto también la intervención logopédica. Al mismo tiempo, se debe proporcionar a los padres una atención especializada, para que puedan disponer de la información necesaria para la toma de decisiones, respecto a la sordera de su hijo y por otro lado, para que pueda desempeñar el papel fundamental que les corresponde en el proceso de rehabilitación, ya que es en el seno de la familia donde nace y tiene lugar el desarrollo comunicativo y la adquisión del lenguaje oral de los niños y donde se fragua la consecución de su vida futura, plena y autónoma; pero multidisciplinar coordinado (médicos, audioprotésicos, quirúrgico, entre otros; adecuado a la edad y a la patología.
En los casos en los que se compruebe que la adaptación protésica correcta y la Atención Temprana no rinden los resultados esperados, en un período de entre tres a seis meses, ha de considerarse la inclusión del niño en el programa de implante coclear.