Cuando la cicatriz ya haya cicatrizado, alrededor de un mes después de la intervención, se procede a la activación del Implante Coclear, es decir, a programar el volumen del implante. Esta acción puede durar varias sesiones en función de la colaboración y atención del niño.

La primera reacción después de la activación del implante puede ser muy diversa, desde que el niño interrumpa lo que estaba haciendo, sorpresa ó incluso avisar de que ha oído. Es muy importante que la activación se haga en un ambiente tranquilo.

A los padres se les explicará el funcionamiento y mantenimiento básico del implante y a cómo prestar atención a algunos comportamientos del niño que pueden denotar un mal funcionamiento de la prótesis. En estos casos lo primero que hay que hacer es comprobar el estado de las pilas ó la transmisión. Si todo parece normal se debe recurrir al centro de adaptación para que verifique el funcionamiento del procesador.

Después de la activación el niño se someterá a controles periódico que permitirán ver los avances y mejorar la programación.

Como siempre, la precocidad en la adaptación juega un papel muy importante en el desarrollo lingüístico del niño. Y la presencia de memoria auditiva en un niño con pérdida profunda garantiza una adaptación rápida y con excelentes resultados.

En el caso de una adaptación pre-lingüística el niño deberás ser estimulado con audífonos ó sistemas vibrotáctiles entre 3 y 6 meses, con la idea de estimular la memoria auditiva. Una vez pasado este proceso el niño ya será candidato al implante.