Evidentemente, cuanto más tardía es la aparición de la pérdida auditiva, menor será la posibilidad de problemas con el lenguaje, pero en el proceso de adquisición de éste, no sólo cuenta el momento de aparición de la pérdida auditiva, sino las capacidades propias del niños, la estimulación que reciba, la existencia o no otras patologías asociados y por supuesto del grado de pérdida auditiva que presente el niño. Este último factor queda dividido de la siguiente forma:

GRADO DE PÉRDIDA AUDITIVA Y SUS CONSECUENCIAS SI NO SE TRATA y
CORRIGE
GRADO DE PÉRDIDA PÉRDIDA EN
DECIBELIOS
CONSECUENCDIAS
NORMALIDAD
AUDITIVA
Audición
entre 0 y 20 dB
Ninguna
NORMALIDAD
AUDITIVA
Audición
entre 0 y 20 dB
Ninguna
HIPOACUSIA
SEVERA
Audición
entre 70 y 90 dB
El
niño no tiene la capacidad necesaria para oir el lenguaje y éste puede ser
muy pobre e incluso carecer de él.
Debe ser corregido mediante audífonos
HIPOACUSIA PROFUNDA Pérdida auditiva > de 90 dB Imposibilidad de adquisición del lenguaje a
cualquier nivel de forma expontánea. Debe ser corregido mediante audífonos o
con Implante coclear
RESTOS
AUDITIVOS
Cuando
sólo aparece audición medible en algunas frecuencia graves
Imposibilidad
de adquisición del lenguaje a cualquier nivel de forma expontánea e incluso
con audífonos. Necesaria la estimulación mediante implante coclear si no hay
contraindicación médica