Audiometría Conductual por Observación del Comportamiento

Permite la exploración del lactante y del niño pequeño (0 a 4 meses) . Se basan en la presentación de un estímulo de la que esperamos una respuesta refleja del niño, como un cambio en el ritmo respiratorio, una excitación nerviosa, un movimiento violento de las extremidades superiores (Reflejo del Moro) contracción de los músculos orbiculares, cierre de párpados (Reflejo colcleo-parpebral), comienzo de cese de la succión al aparecer el estímulo (Reflejo de Succión), o un movimiento en el ojo (Reflejo Óculo-giro).

La prueba se realizará en una cabina insonorizada o en una sala insonorizada.

Audiometría por reflefo de Orientación Condicionado Suzuky

Exploraremos a bebés de 5 a 24 meses. Lo haremos en una cabina o sala insonorizada, emitiremos el sonido por altavoces y colocaremos al niño enfrente de unos muñecos ocultos, que sólo se iluminaran ante la presencia de sonido. Condicionaremos al niño a que mire al muñeco siempre que escuche el sonido.

Audiometría Lúdica por Juego

La realizaremos con niños de más de dos años, en cabina o sala insonorizada, y trataremos de que el niño realice una acción al escuchar un sonido (meter una pieza en un cubo, formar juegos de encaje esperando al sonido para poner la pieza, que al oír el sonido pulsen un botón que cambia la imagen de una pantalla). Ya podremos utilizar cascos, y las respuestas, a mayor edad, serán mucho más precisas. Para estos juegos, vuestra  colaboración como padres es importante, ya que si han jugado con vosotros en casa, la prueba será mucho más atractiva para ellos.

Para niños mayores de 5 o 6 años, la respuesta ante el sonido, será levantar la mano cuando lo oigan, igual que un adulto.

Audiometría Verbal

En edades muy tempranas, donde todavía no hay producción de palabras, nos basaremos primero en bebés, en el umbral de reconocimiento de la voz de la madre y cuando ya aparece un buen nivel en el lenguaje comprensivo, enseñándoles tarjetas con objetos, y que señale el que nosotros estamos diciendo. En cuanto son capaces de producir en repetición, les pasaremos unas listas de palabras para que vayan repitiendo las que entiendan, sacando un umbral de recepción de voz, de percepción de la palabra, y de entendimiento (se saca un porcentaje de las palabras acertadas)

Dentro de la audiometría verbal, se hace el Test de los seis sonidos de Ling, que tiene la ventaja de poder ser utilizado con niños muy pequeños. Evalúa la habilidad para detectar los sonidos /a/, /u/ ,/i/, /m/, /sh/ y /s/ a distintas distancias. Requiere una respuesta motora del niño que nos indique cuando las ha detectado. Cada letra se pronuncia en una zona diferente frecuencial, con lo cual nos genera una visión de cómo es su detección de los diferentes  rangos frecuenciales del habla.

El objetivo final, cuando ya sea posible por edad, tanto cronológica como madurativa, será obtener un audiograma completo, esto es, una gráfica que nos dé la información más completa del umbral donde el niño empieza a oír.

Audiometrías, ¿Qué son, y cómo las interpreto?

La audiometría es la medida del umbral auditivo, esto es, la intensidad mínima para cada frecuencia en la que los sonidos son oídos por el niño.

Existen dos clases de audiometría, la audiometría tonal (con sonidos de diferentes frecuencias e intensidades) y audiometría verbal o logoaudiometría (Repetición de palabras a distintas intensidades).

En la audiometría tonal se mide la vía aérea (con cascos) que mide cómo el sonido llega desde el conducto auditivo al cerebro, y la vía ósea (con un vibrador que emite el sonido y se coloca en la mastoides, pasando el sonido directamente a oído interno) que nos da información de la audición a nivel central.

El audiograma es la gráfica en la que plasmamos la audiometría. Se miden diferentes frecuencias, ya que la pérdida puede tener diferente intensidad para diferentes sonidos (graves o agudos). En el audiograma, veremos un cuadro donde en la zona horizontal nos aparecerán las diferentes frecuencias a medir (graves, medios, agudos) y en la zona vertical, las intensidades (el volumen) que se van a evaluar.

Consideramos audición normal cuando las dos gráficas de vía aérea y vía ósea están entre O y 30 dB en la gráfica. Si la vía aérea es más baja de 30 dB, y la ósea está por encima, nos indica una pérdida conductiva, esto es, lo que falla es la conducción del sonido al oído interno, pero éste está bien( por ejemplo si existe moco en oído medio, que bloquea el paso del sonido hacia el oído interno). Si las dos vías, están por debajo de 30 dB, hay una pérdida auditiva de oído interno o neurosensorial, que a veces  puede llevar añadido un componente conductivo (pérdida auditiva mixta).

Audiometría Centro de audicion en malaga - audicion normal

Dependiendo de la zona de respuesta en la gráfica, consideramos diferentes tipos de pérdida auditiva, de menor a mayor:

– Leve: respuesta entre 30 y 40 dB

– Moderada: respuesta entre 45 y 70 dB

– Severa: respuesta entre 70 y 90 dB

– Profunda: respuesta a más de 90 dB

Si no podemos poner cascos porque el niño es muy pequeño, o estamos comprobando el resultado de audición con y sin audífonos generando el sonido a través de  altavoces se llaman audiometrías tonales o verbales en campo libre.

La logoaudiometría se marca con O—-O—–O el oído derecho y X—X—-X el oído izquierdo. En la  gráfica, la barra horizontal nos marca la intensidad a la que pasamos las palabras, y en la barra vertical, el porcentaje de respuestas acertadas.

Hay que tener en cuenta que si tenéis la más mínima duda, el audioprotesista os explicará todo lo que sea necesario para que cuando os den un informe, vosotros mismos seáis capaces de interpretarlo.