Antes de describir las diferentes pruebas diagnósticas debemos aclarar una serie de conceptos referidos a aquellas cualidades o parámetros que permiten diferenciar un sonido de otro. Estas cualidades son intensidad, timbre, duración y tono.

Existen numerosas pruebas destinadas a saber cuánto y cómo oímos. Estas pruebas se clasifican, de una forma académica, en dos grupos: subjetivas y objetivas.

Pruebas subjetivas: Son aquellas en las que necesitamos la colaboración de la persona examinada para saber cuánto oye. Su grado de fiabilidad depende del grado de colaboración del sujeto examinado.

Pruebas objetivas: Permiten evaluar la vía auditiva sin la colaboración del sujeto.

La utilización de la mayoría de estas pruebas objetivas constituyen las bases de los programas de detección precoz de la hipoacusia.