La mayoría de personas con pérdida auditiva la tienen en los dos oídos, por lo que es lógico prescribir la adaptación de dos audífonos, es decir, una adaptación estereofónica o binaural. Este sistema conlleva múltiples ventajas: una audición mucho más natural, un campo auditivo más amplio, localización de la procedencia de la fuente sonora, sensación de relieve auditivo y una mejor comprensión de las palabras.