Realizada mediante un otoscopio digital conectado a un ordenador, se obtiene un examen del Canal Auditivo Externo, y de la cara externa del tímpano en busca de posibles anomalías. Las imágenes mostradas en un monitor sirven tanto al audioprotesista para hacer una valoración como para el cliente que podrá ver en la pantalla la situación de su Canal Auditivo Externo.

Esta información es crucial para descartar algunas patologías que pueden inferir en su pérdida auditiva, así como evitar diagnósticos imprecisos.